Multi-language edition: |
| Usted
está aquí: ArmoniaInterior
> Español >
ésta página
Traductores
|
|
|
¿Qué necesitamos realmente?por Marie T. Russell Traducido por Tristana Santos Nosotros los humanos parecemos disfrutar de complicarnos la vida. Mientras casi siempre existe una solución sencilla para los desafíos de la vida, nos encargamos de utilizar nuestra voluntad para hacer todo a nuestra manera. Nuestro ego intenta forzar las cosas para que se desarrollen de la forma en que nosotros queremos -- tratamos de imponer nuestra voluntad en las energías de la vida. Presionamos y empujamos. Coaccionamos francamente, o manipulamos sutilmente. Y, en todo aspecto, nos rehusamos a dejar ir, y a dejar que el río de la vida fluya en su propia y poco lineal manera. La llamada silenciosa sigue surgiendo --"Por favor ámame". En lugar de vivir nuestra vida desde una energía de apertura y amor, la vivimos desde la perspectiva de que debemos hacer que las cosas sucumban a nuestros deseos. Comportándonos de cierta manera, tratamos de forzar a otros para que nos amen-- nos vestimos de acuerdo a la moda aceptada al momento, nos compramos el carro que nos ganará cariño, incluso concordamos con las opiniones que son las más populares. ¿Por qué hacemos esto? ¿Será porque tenemos una falta básica de confianza en el proceso de la vida? ¿No creemos que el Universo está de nuestro lado? En última instancia siempre conseguimos lo que necesitamos, pero no siempre lo que deseamos. Después de todo, tenemos tantos deseos, especialmente en ésta época de tecnología y medios publicitarios. Y aún nuestras necesidades son pocas: agua, aire, comida, refugio y amor. Debido al acondicionamiento al que nos hemos sometido a través de la educación, la televisión, radio, los anuncios y la publicidad que se encuentra en todas partes, sentimos que nuestras necesidades son muchas. Definitivamente necesitamos ese nuevo...lo que sea que esté en nuestros planes comprar. ¿Pero es así? ¿No hemos descubierto que todas esas posesiones materiales no nos trajeron amor? Nuestros ancestros lo sabían. Todos nosotros, los de estas décadas y los de hace miles de años, venimos de una raza que se mudó a otra tierra dejando detrás sus posesiones materiales. La gente abandonaba sus pertenencias por elegir libertad religiosa, libertad de la opresión, o simplemente un deseo de aventura. Algunos hemos experimentado el dejarlo "todo atrás" en esta vida-- al mudarnos a otro país, o simplemente a otro lugar. ¿No es gracioso cómo al mudarse uno se da cuenta de que ha acumulado tantas cosas? Parecemos magnetos de cosas--demostrando nuestra necesidad por la seguridad material. De algún modo pensamos que la seguridad equivale a posesiones. Mientras más "cosas" tenemos, más seguros nos sentimos. Y terminamos rodeados de bienes materiales, a veces hasta el punto de que ya no vemos a la gente en nuestras vidas. Todos queremos ser amados, tanto que a veces sentimos que debemos esconder quienes somos para que otros nos amen. Así que nos escondemos detrás de discusiones sobre el clima (o sobre temas actuales, o la telenovela del momento), discutimos y criticamos a otra gente, mantenemos conversaciones superficiales--lo que sea para ignorar el miedo interno... "¿Me amarán?". Sonreímos aunque no tengamos ganas, decimos que sí cuando no lo sentimos, hacemos cosas aunque no tengamos la disposición, todo para ser amados por otros. Muchos nos escondemos detrás (o mejor dicho en frente) de la televisión, otros se esconden en libros, deportes, hobbies, trabajo, negocios. Otros se esconden en las charlas para pasar el rato. Conversamos sobre todos en nuestras vidas, aún sobre gente que no conocemos (celebridades, personajes de telenovelas, gente en las noticias, deportistas, etc.), en lugar de abrirnos y dejar que otros vean lo que llevamos dentro. ¿Por qué? Básicamente porque nos seguimos sintiendo inseguros aunque tengamos todos los adornos de "seguridad" a nuestro alrededor. Esta inseguridad proviene de una de nuestras necesidades básicas: la necesidad de ser amados. Todos los seres de este planeta, sean criminales "empedernidos" o niños inocentes, necesitan ser amados. El amor es el gran sanador, la solución más grandiosa a todas nuestras dolencias, físicas y emocionales. La necesidad de amor nos lleva a cometer actos extraños -- algunos hasta matan por amor, otros roban, otros mienten, engañan o toleran. Simplemente llega la médula de tu ser, y saca al ser amoroso que reside allí. Pero, ¿a dónde nos lleva todo esto? Nos pone en una situación en que no nos amamos. Porque aunque nadie más vea la verdad, nosotros sí. Nosotros vemos las mentiras, la decepción, lo fingido, las falsas sonrisas. Escuchamos los reproches internos, los juicios, la culpa, la crítica, el cinismo, etc. Escuchamos esos reproches, y pensamos que no somos dignos de amor. Porque después de todo, ¿cómo podría alguien amarnos si supieran lo que somos "realmente"? Así que, una vez más, reforzamos la creencia de que debemos sonreír para esconder la rabia, ser amables para ganarnos el amor, y en general enterrar nuestras emociones para ser amados por aquellos que amamos y deseamos. ¿Acaso no somos extraños? Tomamos el camino más largo cuando hay una manera tan fácil de recibir amor. Simplemente tenemos que ser uno mismo y dar amor. Cuando necesitamos amor, la respuesta está en dar amor. De la misma forma en que si anhelamos atención, solo debemos dar atención-- siempre recibiremos en la medida que damos. No hay necesidad de formar, manipular ni fingir. Simplemente llega a la médula de tu ser, y saca al ser amoroso que reside allí. Puede que esté un poco empolvado porque ha estado sentado en la repisa por tanto tiempo. Pero, está ahí, y seguramente funciona perfectamente... quizá solo necesita un poco de lubricante, y ese lubricante no es otro que, usted lo sabe, amor. El amor hace que el mundo de vueltas. ¿Cliché? Quizás no. Ciertamente las cosas no han ido bien en el planeta con guerras, asesinatos, violaciones, robos, y los patrones generales de comportamiento sin amor. Si hubiera más amor, muchas de estas cosas simplemente desaparecerían. ¿Opina que me parezco a Pollyanna? Creo que no. Reflexione un minuto. Durante una guerra, si todos hubieran amado a la gente del país contra el cual luchaban (en lugar de odiarla y temerle) ¿cómo podrían haberla asesinado? (Ah, claro, lo sé, en las guerras no lo llaman asesinato. Pero asesinato es lo que es.) ¿Sucederían violaciones si existiera el amor? ¿Cómo podría alguien que te ama imponer tu voluntad sobre ti? ¿Para todo el tiempo? Creo que no. Lo que mucha gente siente por otros no es amor, sino manipulación y necesidad. Nos necesitamos por cualquier razón, así que forzamos y manipulamos, ciertamente no amamos. Ama simplemente porque se siente bien amar, aunque sientas miedo a veces... ¿Cuál es la solución? Primero empecemos por perdonarnos y a otros a nuestro alrededor. Después de todo, estábamos buscando amor, solo que no sabíamos cómo conseguirlo. Estabamos engañados creyendo que nuestro comportamiento forzado nos traería amor. Así que perdónate... hiciste lo mejor que pudiste. Perdona a otros, porque ellos también hicieron lo que pudieron. Y parte desde ahí. Aprende a amar. A amar de verdad. De la forma en que los niños aman antes de que los contaminemos con las ideas de necesidad, avaricia y miedo al rechazo. Ama simplemente por que es divertido, sin ataduras de reciprocidad. Ama simplemente porque se siente bien amar, aunque sientas miedo a veces...después de todo, podríamos ser rechazados, burlados, ridiculizados o simplemente ignorados. Pero no nos vamos a morir de eso. El rechazo no mata. Puede herirnos, pero cuando nos damos cuenta de que otros nos rechazan simplemente porque no han aprendido a amar, se hace más fácil soportarlo. ¿Entonces qué hacemos? Seguir amando. No con falsedad, no detrás de una sonrisa plástica, sino desde el verdadero espacio de tu ser interior. Desde la realidad de la vida, de saber que nadie es perfecto, pero que todos hacemos lo mejor que podemos al momento. Amor, compasión, generosidad, bondad, todas estas son la medicina que el mundo necesita, comenzando por nosotros mismos, nuestras familias, vecinos y compañeros de trabajo. En lugar de repartir porciones de crítica, burla y trivialidad, repartamos porciones de amor... Tendremos menos indigestión, menos enfermedad, y nos pagarán con felicidad. ¡Eso es lo que en verdad necesitamos! Traducido de " |
|
|
Sobre el Autor
Sobre el Traductor Tristana Santos es una periodista y traductora que se disfruta de escribir e investigar sobre temas de espiritualidad, holística y superación personal. Actualmente escribe para la revista de un diario de Ecuador. (s_tristana@hotmail.com) |
Libro
recomendado: |
|
INNERSELF
BOOKS |
|
Index of articles in |
|
New Attitudes - New Possibilities © 2001 InnerSelf Publications, Cape Breton, Nova Scotia, Canada. |
|
InnerSelf Publications
Website Menu ArmoniaInterior | Natural Yellow Pages | Florida Naturally | Natural Hawaii |
|
New Attitudes - New Possibilities © 2001 InnerSelf Publications, Altamonte Springs, FL. |
|
InnerSelf Publications
Website Menu ArmoniaInterior | Natural Yellow Pages | Florida Naturally | Natural Hawaii |
|
New Attitudes - New Possibilities © 2001 InnerSelf Publications, Altamonte Springs, FL. |